jueves, 28 de julio de 2011

CYBER-BULLYING

JOEL  JOSUE JUAREZ MERCADO
JESUS ALEJANDRO  PEREZ HERNANDEZ

Parte II

Se pueden distinguir tres tipos principales de  Cyber-bullying: 

  • Cyber-bullying: Acoso entre adultos. La víctima y el ciberacosador son mayores de edad. 
  •  Cyber-bullying escolar: Acoso entre menores.



    La particularidad adicional del Cyber bullying es el uso principalmente de Internet. Debido al alcance, difusión, y masificación del uso de Internet, se puede dar ciberacoso prácticamente en todos los ámbitos en los que se mueve una persona relativamente joven hoy en día:
  • Académico: durante la etapa de formación adolescente, hasta la universidad, pasando por cualquier tipo de escuela adicional (idiomas, cursos, etc). Las redes sociales clasifican a sus usuarios según los colegios, escuelas, universidades donde se ha estudiado o se estudia actualmente, de forma que mediante el buscador interno de la red social, se permite localizar a una persona, y si el ciberacosador consigue acceder de forma ilegal a su cuenta, puede obtener cuantiosa información privada y del entorno de la víctima.8
  • Profesional: en el trabajo. Actualmente, la mayoría de las empresas tienen página web, dirección de contacto, y se trabaja con los ordenadores conectados en red.
  • Social y amoroso: Del mismo modo que en el ámbito académico, los miembros más jóvenes de la familia hacen uso de Internet. En Facebook por ejemplo, se permite enlazar con la pareja actual del usuario.

    Las víctimas de ' Cyber-bullying ', como las de acoso en la vida real, sufren problemas de estrés, humillación, ansiedad, depresión, ira, impotencia, fatiga, enfermedad física, pérdida de confianza en sí mismo, pudiendo derivar al suicidio.

    Los acosadores se suelen apoyar en cuatro comportamientos para generar la culpabilidad en sus víctimas:

  • Selección. Escoge de manera sesgada un acontecimiento o situación, o una parte específica de éste, aislándola del resto. Se inventa todo lo demás, manipulando a su antojo los datos de la realidad.
  • Dramatización. Amplifica perversamente la repercusión del hecho aislado, inventando supuestos perjuicios y supuestas víctimas de ese hecho, inflando las consecuencias adversas o negativas o, simplemente, inventándoselas, situándose como primera víctima de ellas.
  • Generalización. Utiliza el hecho aislado, señalándolo como muestra significativa del general y habitual mal comportamiento profesional del acosado. Se trata de un indicador del <<mal>> desempeño habitual de la víctima.
Atribución: Atribuye a la víctima una intencionalidad perversa, o la presunción de mala fe o de actual mal adrede.  
          
Ejemplos de manipulaciones del ciberacosador 
Contactar con amigos, compañeros, familiares de la víctima diciendo que la víctima habla mal de ellos. Si los receptores están ocultando éstos hechos, dificultará que puedan averiguar si es cierto o no, creando un clima hostil y de desconfianza hacia la víctima. Puede haber espiado previamente a éstos, obteniendo información sobre la cuál luego se basan estas manipulaciones. 
Usar las propias secuelas creadas en la víctima debido al Cyber-bullying (ver el siguiente apartado) como justificación de éste, y así conseguir que se adhieran los testigos al hostigamiento.
                                                          Consecuencias sobre el ciberacosador  
              
Los efectos del acoso no son exclusivamente dañinos para víctima, sino que el propio acosador entra en un círculo vicioso del que resulta difícil escapar, y es precisamente, esta propia dinámica de agresión la que va destruyendo poco a poco su vida, lo más profundo de su personalidad: los valores que lo constituyen como persona. Las conductas de acoso pueden hacerse crónicas y convertirse en una manera ilegítima de alcanzar sus objetivos, con el consiguiente riesgo de derivación hacia conductas delictivas, incluyendo violencia doméstica y de género.

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